¬ŅQu√© es la curva de tipos de EEUU, y por qu√© obsesiona al mercado?

By on 27 Diciembre, 2018

La inversi√≥n de la curva de rendimientos es uno de los acontecimientos m√°s temidos por los inversores. Desde que se invirti√≥ la parte corta de la curva el 3 de diciembre (bono a 5 y 2 a√Īos del Tesoro),¬†el Dow Jones ha ca√≠do¬†cerca de un 10%. Para entender esta reacci√≥n de los mercados ante un acontecimiento tan abstracto, resulta imprescindible comprender c√≥mo funciona la curva y por qu√© su inversi√≥n suele ser la mejor se√Īal para predecir futuras recesiones.

De una forma sencilla, el aplanamiento de la curva de tipos quiere decir que el rendimiento de los bonos con vencimiento a corto plazo (letras o bonos a uno o dos a√Īos) se est√° acercando al rendimiento del bono a 10 a√Īos, mientras que la inversi√≥n de la curva se produce cuando los tipos de inter√©s a corto plazo son m√°s elevados que los de largo (como ya ha ocurrido con el bono a 5 y dos a√Īos).

La curva de tipos en EEUU se aplana a niveles no vistos en 11 a√Īos y fomenta los temores

Este rasgo es poco habitual y se ha producido en momentos contados a lo largo de las √ļltimas d√©cadas. Como apunte extra, algunos expertos aseguran que a partir de ahora ser√° m√°s habitual ver una curva de tipos invertida por los cambios que han experimentado los factores que componen los rendimientos de los bonos.

 

La inversión de la curva

Por ejemplo, la parte corta de la curva (los bonos de menor vencimiento) ya se ha invertido recientemente. El bono del Tesoro a dos a√Īos ofrec√≠a un inter√©s (2,673%) superior a la del bono a cinco a√Īos (2,654%).

En condiciones normales, la curva de tipos tiene una pendiente positiva en la que cada bono ofrece una rentabilidad superior a medida que aumenta su fecha de vencimiento. La explicaci√≥n es l√≥gica:¬†grosso modo, no es lo mismo prestar dinero a alguien durante tres meses o un a√Īo que hacerlo con una promesa de devoluci√≥n a diez o veinte a√Īos. La deuda o los bonos con vencimientos m√°s largos suelen ofrecer un inter√©s superior (prima a plazo), porque un mayor espacio de tiempo es sin√≥nimo de incertidumbre.

En diez o veinte a√Īos pueden pasar muchas cosas, como un¬†shockinflacionario que erosione el valor real del dinero prestado, que la empresa, estado o persona a la que se le ha prestado el dinero desaparezca o que los tipos se disparen. Esto √ļltimo, es otro de los componentes que determinan el inter√©s de un bono y se conoce como expectativas sobre los tipos. Sin embargo, en tres meses o un a√Īo la incertidumbre es inferior. Por todo ello, la curva de tipos comienza en la parte baja con las letras o pagares y va escalando hasta los bonos de mayor plazo. El riesgo y la incertidumbre se pagan con un mayor inter√©s.

Su inversi√≥n asusta a los inversores y otros agentes porque es el mejor vaticinador de crisis futuras. Como destacan desde BBVA en un documento de trabajo sobre¬†las posibilidades de recesi√≥n en EEUU, la crisis suele tardar en hacer su aparici√≥n entre 9 y 25 meses desde que el bono a un a√Īo y el bono a 10 a√Īos se invierten. Esta √ļltima semana el bono a 10 a√Īos ha presentado alrededor de 10-14 puntos b√°sicos de diferencia.

No obstante, la inversi√≥n de la curva es una consecuencia, no la causa de la llegada de una recesi√≥n. Con EEUU creciendo por encima del 3% y el mercado laboral en pleno empleo, parece dif√≠cil pensar que su econom√≠a pueda comenzar a registrar tasas negativas. Pero hay consenso entre economistas e instituciones que EEUU ha entrado en la √ļltima fase de su ciclo expansivo.

Final de ciclo

“La econom√≠a est√° rebasando su crecimiento potencial, los salarios se aceleran y los costes para las empresas crecen”, explican Boyd Nash-Stacey y Nathaniel Karp del equipo de economistas de BBVA Research. Los expertos indican que con este escenario se producen presiones inflacionarias lo que lleva a la Reserva Federal a subir los tipos de inter√©s. “La carga financiera se incrementa, especialmente para los hogares y las empresas m√°s endeudadas, esto provoca un empeoramiento de las condiciones econ√≥micas y, en √ļltimo t√©rmino, la econom√≠a entra en recesi√≥n”, subrayan.

Una curva invertida no provoca la recesión, pero influye en el sentimiento de inversores, en la rentabilidad de los bancos y en la actividad económica, inciden los expertos. Además, la incertidumbre y el pesimismo por el futuro de la economía pueden tensar los mercados monetarios y con ello los tipos a corto plazo. Los inversores tienden a buscar mayor seguridad cuando se muestran pesimistas respecto al futuro y esto lo pueden encontrar en los activos seguros a mayor plazo (que se pueden mantener en cartera hasta su vencimiento con un cupón considerable), lo que mantiene relativamente estables o la baja los rendimientos de estos bonos.

La diferencia entre los intereses a corto y a largo plazo se va estrechando poco a poco. Además, este proceso siempre ha coincidido cuando la política monetaria se encuentra en un ciclo restrictivo, es decir, en plena subida de los tipos a corto plazo por parte de los bancos centrales.

¬ŅPuede equivocarse la curva de tipos?

La reputación de indicador adelantado de una crisis económica está cimentada en estadística. Desde 1970, cada recesión en EEUU ha estado precedida de una curva invertida produciéndose con una antelación de 9 a 25 meses. Pero es que tiene todo el sentido del mundo que los intereses a corto plazo suban más que a corto plazo en plena subida de los tipos oficiales, como sucede actualmente con la Reserva Federal. Sin embargo, tras el estallido de la crisis financiera las medidas extraordinarias para sacar del agujero a las economías y, en particular, la de EEUU ha provocado una distorsión enorme en el mercado que abre un debate entre analistas y economistas si la curva se invierte es sinónimo de recesión a medio plazo.

Los √ļltimos a√Īos han estado caracterizados por la intervenci√≥n de la Fed en el mercado comprando deuda soberana y corporativa por miles de millones, lo que convert√≠a a la deuda para los inversores en un valor seguro mientras la Reserva Federal estuviera adquiriendo bonos, e implicaba que el precio de los bonos subiera tanto que la rentabilidad se gir√≥ a negativo.

Esta anomal√≠a para algunos analistas se est√° reflejando ahora en la curva de tipos y provoca un espejismo. Lee Ferridge y Jim Caron de Morgan Stanley se√Īalan en un reciente informe es que la curva no est√° tan cerca del territorio negativo como parece. “Cero no es cero en este mundo en t√©rminos de la curva y para que sea una se√Īal de recesi√≥n, tiene que ser mucho m√°s negativo que justo por debajo de cero”, apuntan.

El diferencial de dos a diez a√Īos ha pasado de 80 puntos a menos diez. Ambos expertos no minimizan el estrechamiento y opinan que es un claro s√≠ntoma de desaceleraci√≥n, pero con la tasa de desempleo m√°s baja desde la d√©cada de 1960 se descarta un escenario de recesi√≥n. Para que sucediera indican que el diferencial negativo se deber√≠a situar en -25 puntos b√°sicos.

Este punto de vista est√° respaldado por algunos economistas de la Fed. Seg√ļn un estudio publicado recientemente por la Fed de Richmond, con las actuales primas de plazo (el precio que se paga por el riesgo que entra√Īa prestar dinero durante un mayor periodo de tiempo), “la probabilidad de que la curva est√© invertida es de un 46% en cualquier mes. Si la prima de plazo retornase a su distribuci√≥n hist√≥rica, la probabilidad de inversi√≥n de la curva de rendimientos caer√≠a hasta el 10%”.

Es decir, el inter√©s de los bonos a diez a√Īos cuenta actualmente con una prima que reduce el inter√©s real. Estos expertos reconocen que “no se puede ignorar el aplanamiento de la curva”, pero a d√≠a de hoy ser√≠a “absurdo” focalizar toda la atenci√≥n en este movimiento cuando “la mayor parte de los indicadores financieros todav√≠a son muy acomodaticios”.

 

 

Fuente: eleconomista.es

You must be logged in to post a comment Login