Draghi “concede” a Alemania un euro m谩s fuerte

By on 30 Agosto, 2017

La fortaleza de la divisa complace a Alemania, aunque complica la labor del BCE

  • La divisa europea no estaba tan fuerte contra el d贸lar desde el anuncio del pol茅mico QE
  • El euro avanza hacia su sexto mes alcista consecutivo contra el ‘billete verde’

 

La pregunta resulta obligatoria: 驴por qu茅 tolera Draghi la renovada fortaleza del euro si complica sus objetivos de fabricar inflaci贸n y reactivar el crecimiento en la Eurozona? Con el euro por encima de los 1,20 d贸lares por primera vez desde enero de 2015, la respuesta tiene un marcado acento alem谩n. En Berl铆n, un euro m谩s vigoroso no molesta tanto.

En mayo, la canciller alemana,聽Angela Merkel, elev贸 el tono cr铆tico del gobierno alem谩n con respecto al Banco Central Europeo (BCE) bajo la batuta de su presidente,聽Mario Draghi. En un gesto inusual, por lo delicado del asunto y la relevancia de quien lo dijo, Merkel fue tajante. “El euro est谩 demasiado d茅bil”, sostuvo, y tampoco ocult贸 la que, a su juicio, era la causa de esa debilidad:聽la actual pol铆tica monetaria del BCE.

Esta pol铆tica consiste en la聽combinaci贸n delos tipos de inter茅s m谩s bajos de siempre, con los oficiales en el 0% y聽los de dep贸sito en el -0,40%,聽con una estrategia de expansi贸n cuantitativa (QE,por sus siglas en ingl茅s) bajo el programa de compras de activos (APP) mediante el que el BCE sigue dedicando 60.000 millones de euros al mes, al menos hasta finales de 2017, a la compra de deuda en el mercado.

El mensaje de Merkel fue captado por el mercado. El euro, que se mov铆a en torno a los 1,12 d贸lares, salt贸 hasta los 1,126 d贸lares.聽La ‘jefa’ hab铆a hablado y los inversores estaban reaccionando. Faltaba conocer otra respuesta, la del principal interpelado por las palabras de Merkel, Draghi, al que una divisa m谩s fuerte le complica la vida. 驴En qu茅 sentido? Una moneda m谩s fuerte ejerce presiones desinflacionistas, frena la exportaci贸n y endurece las condiciones monetarias, todos ellos efectos contrarios al objetivo del BCE de ‘fabricar’ inflaci贸n y crecimiento en la Eurozona con la pretensi贸n de afianzar la recuperaci贸n.

 

TRIPLE INFLUENCIA ALEMANA

Tres meses despu茅s,聽el euro supera los 1,20 d贸lares. Si Merkel quer铆a un euro m谩s fuerte, ya lo tiene. Con la inflaci贸n alemana mostrando los niveles m谩s altos desde 2013 -en julio se situ贸 en el 1,7%, aunque en febrero lleg贸 incluso al 2,2%- y con la econom铆a aspirando a crecer m谩s de un 2% en 2017 por primera vez desde 2011, en Berl铆n no se ve con malos ojos que una divisa m谩s robusta ejerza la funci贸n de contenci贸n que no desempe帽a la expansiva pol铆tica monetaria de Draghi. Y esto, a menos de un mes de las elecciones federales alemanas del 24 de septiembre,聽no es poca cosa los intereses electorales de Merkel.

Y a煤n hay otro factor con acento alem谩n. Por encima de los 1,19 d贸lares,聽la ‘moneda 煤nica’ marca su cambio m谩s alto contra el ‘billete verde’ desde enero de 2015. Es decir, desde que el BCE prepar贸 el camino para el QE, anunciado el 22 de enero de ese a帽o y cuya ejecuci贸n comenz贸 el 9 de marzo. Un QE que en las 煤ltimas semanas ha vuelto a ser objeto de pol茅mica, puesto que el聽Tribunal Constitucional alem谩n聽entendi贸 que el BCE se ha vulnerado su mandato con las compras de deuda en el mercado, raz贸n por la que lo ha remitido al Tribunal de Justicia de la Uni贸n Europea (TJUE)聽para que se pronuncie al respecto.

Con Merkel quej谩ndose de un euro d茅bil, con un euro m谩s fuerte favoreciendo a los ortodoxos intereses alemanes y con el Constitucional cuestionando la legalidad del QE,聽el ‘silencio’de Draghi en las 煤ltimas semanas,聽especialmente en el simposio de Jackson Hole, con respecto a la fortaleza de la divisa europea聽suena a concesi贸n. Incluso el banquero italiano puso de su parte en la reciente carrera del euro con el discurso que, a finales de junio, pronunci贸 en Sintra (Portugal), en el que dio alas a la divisa europea al afirmar que聽“la amenaza de la deflaci贸n [en la Eurozona] ha desaparecido y las fuerzas reflacionistas ya est谩n en juego”. Estas palabras sonaron como el anticipo de la futura -y gradual- retirada de los est铆mulos por parte de BCE.

 

DESDE AQUEL VERANO DE 2012…

Con estos ingredientes,聽el euro constata que el de las divisas es el mercado m谩s abonado para las sorpresas. Cuando terminaba 2016, abundaban los bancos de inversi贸n y las firmas de an谩lisis que profetizaban la聽paridad entre el euro y el d贸lar en 2017. Consumidos ocho meses del a帽o, de la paridad no ha habido ni rastro y el euro acumula una apreciaci贸n del 13% contra el ‘billete verde’.

Semejante tir贸n se apoya en聽una racha que no se ve铆a desde hace casi cinco a帽os. El euro puso en marcha el motor alcista en marzo. Y hasta hoy. Salvo viraje en las pr贸ximas sesiones, cerrar谩 en agosto su sexto mes alcista consecutivo, una secuencia que no se observaba desde los seis meses que enlaz贸 entre agosto de 2012 y enero de 2013. O lo que es lo mismo, desde que Draghi se comprometi贸 en p煤blico a聽“hacer todo lo que sea necesario para salvar al euro”.

Todo ello, aunque por el camino la otra parte, el d贸lar, ha recibido dos subidas de los tipos de inter茅s por parte de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, en marzo y en junio,聽para llevarlos del 0,50-0,75% al 1-1,25%. Sin embargo, las dudas con respecto a las pol铆ticas econ贸micas y fiscales que podr谩 ejecutar realmente el presidente estadounidense, Donald Trump, y con respecto a cu谩ndo volver谩 a subir los tipos la Fed -se esperaba otro aumento en 2017, pero聽cada vez est谩 menos claro– han pasado factura al ‘billete verde’. “El mercado interpretaba que el silencio [en Jackson Hole] en torno a las pr贸ximas acciones previstas en materia de pol铆tica econ贸mica y m谩s concretamente en el lado de EEUU hacen que desciendan las posibilidades a una subida de tipos en diciembre”, valoran desde Alphavalue.

Por el contrario, las presiones alemanas con respecto a la continuidad de la ‘alegre’ pol铆tica de Draghi y la evidencia de que, m谩s pronto que tarde, el BCE tendr谩 que volver ya sobre sus pasos han fortalecido al euro. “La gran cuesti贸n es c贸mo lograr谩 Draghi introducir una reducci贸n gradual del QE (‘tapering’) sin empujar al euro a niveles que da帽en a las econom铆as europeas,聽un dilema dif铆cil incluso para ‘SuperMario’“, expone Konstantinos Anthis, analista de ADS Securities

No har谩 falta esperar demasiado para comprobar c贸mo encara Draghi este dilema. Porque聽tendr谩 otra oportunidad para pronunciarse el pr贸ximo 7 de septiembre,聽fecha en la que el Consejo de Gobierno del BCE celebrar谩 una nueva reuni贸n de pol铆tica monetaria. Sin duda, la fortaleza de la divisa ser谩 la protagonista de la cita. Draghi ser谩 preguntado por ella. Y sus palabras ser谩n claves para saber si continuar谩 subiendo o no. O su silencio. Porque quien calla, otorga.

 

Fuente: eleconomista.es

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