Criptodivisas: de la genialidad a la mayor ‘burbuja’ de la historia (…)

By on 27 Diciembre, 2017

El atisbo, diagn√≥stico y¬†posterior colapso de una burbuja se ha postulado¬†tradicionalmente como casi un tema tab√ļ entre los inversores, bien por la dificultad de determinar su sintomatolog√≠a o la simple ignorancia del proceso que implica una espectacular subida en el precio de un activo, generando expectativas futuras que, por lo general, acaban por desinflarse. Desde meros bulbos de tulipanes, las acciones de la Compa√Ī√≠a de Mar del Sur, las artima√Īas de John Law y la Compa√Ī√≠a del Mississippi o, m√°s recientemente, las punto.com y las hipotecas de alto riesgo, los ejemplos y comparaciones de esta clase de incidentes abundan en la historia. De hecho, hay quien considera que el Bitcoin o, m√°s bien, el vasto mercado de las criptodivisas se postula como el pr√≥ximo cap√≠tulo en esta lista.

Con una capitalizaci√≥n de m√°s de 600.000 millones de d√≥lares, seg√ļn los datos m√°s recientes recopilados por CoinMarketCap, y cientos de alternativas, como Etherum, Litecoin, Ripple, o Dogecoin, estas criptomonedas “no se pueden valorar de manera fiable y tienen un importante riesgo de cola derivado de las prohibiciones regulatorias”, estima Marko Kolanovic, estratega jefe de J.P. Morgan Securities, quien enumera una serie de factores para desconfiar de esta clase de activos.

“No hay realmente una escasez, ya que pr√°cticamente cualquier persona puede crear una nueva criptomoneda, y los algoritmos existentes se pueden modificar para aumentar la cantidad de divisas digitales”, justifica se√Īalando, adem√°s, como su uso es lo suficientemente “irritable” como para provocar las ofensivas por parte de distintos gobiernos y reguladores. Prueba de ello es que reguladores de China o Corea del Sur han prohibido las conocidas como las Ofertas Iniciales de Criptodivisas (ICO, por sus siglas en ingl√©s).

Desde 2008, las criptomonedas han ganado popularidad con m√°s de 1.000 tipos, coincide Kiran Ganesh, estratega de UBS, matizando que su valor agregado supera la capitalizaci√≥n de mercado de compa√Ī√≠as como IBM. A√ļn as√≠ este experto “duda mucho” que estos activos logren convertirse o emular el comportamiento de las divisas convencionales.

Entre las razones mencionadas destaca el hecho de que el suministro del dinero encriptado sea potencialmente ilimitado, una barrera ante una posible adopci√≥n masiva. “Creemos que el fuerte aumento en las valoraciones de las criptomonedas en los √ļltimos meses es una burbuja especulativa”, sentencia.

¬ŅFraude a la vista?

La semana pasada, Charlie Lee, el creador de Litecoin, otra de las divisas digitales que inunda este mercado,¬†inform√≥ haber vendido todas sus inversiones en esta criptodivisa citando la percepci√≥n p√ļblica de un posible conflicto de inter√©s. Aunque confirm√≥ que “siempre se abstuvo” de comprar y vender Litecoin antes o despu√©s de la publicaci√≥n de “tuits importantes”, algunos han percibido sus actividades como movimientos especulativos para aumentar su riqueza personal y no garantizar “el √©xito de Litecoin y de las criptodivisas en general”, explic√≥ Lee.

Una prueba m√°s de la incertidumbre que rodea a esta clase de activos. Con una capitalizaci√≥n de 25.656 millones de d√≥lares, Litecoin se postula como la s√©ptima mayor criptodivisa, seg√ļn el portal Onchainfx, s√≥lo superada por Dash, Stellar Lumens, Bitcoin Cash, Ripple, Ethereum y Bitcoin, el rey de oros de este mercado. En este √ļltimo caso, con una revalorizaci√≥n de m√°s del 1.400%, tanto el Bitcoin como el mercado que representa no pueden sacudirse las inevitables comparaciones con otras burbujas especulativas.

Entre ellas destaca la de los tulipanes, la que hasta ahora se postula como una de las m√°s importantes de la historia. Sin embargo, desde Convoy Investments, sus fundadores Howard Wang y Robert Wu, recalcan como el precio de esta criptodivisa “se ha multiplicado por 17 este a√Īo y por 64 en los √ļltimos tres a√Īos superando as√≠ el ascenso de los tulipanes holandeses durante el mismo periodo de tiempo”.

Con detractores de la talla de Warren Buffett as√≠ como gestores de fondos de cobertura como Howard Marks o Ray Dalio, banqueros como Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan, o premios Nobel como Robert Shiller, pero apoyos como la propia directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, quien considera que ignorar las criptodivisas “no es de sabios”, es imposible pasar por alto el voraz y vol√°til comportamiento de estos activos.

Organigrama de una burbuja

Pese a las peculiaridades de cada uno de los episodios hist√≥ricos que han acompa√Īado a las m√ļltiples burbujas especulativas, cuyas consecuencias han variado en mayor o menor grado, el economista estadounidense, Hyman P. Minsky, consigui√≥ durante su carrera profesional sintetizar las caracter√≠sticas que suelen definir estos procesos, donde la econom√≠a conductual y la irracionalidad juegan un papel crucial.

Comenzando por el desplazamiento generado por un activo novedoso, seguido por el boom de su valor, como demuestra la rentabilidad que acumulan algunas de estas divisas digitales. Posteriormente, llega la fase de euforia, donde el precio del activo se dispara siguiendo la “teor√≠a del m√°s tonto”.

Mientras que inversores institucionales aprovechan su experiencia para sacar provecho de instrumentos como los mercados de futuros estrenados recientemente por la CME o la CBOE o buscan nuevos recursos como la concesión de un fondo cotizado en bolsa (ETF) relacionado con el Bitcoin, como la petición que Intercontinental Exchange hizo la semana pasada a la Comisión de Mercados y Valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés), los reguladores aumentan sus alertas.

La SEC ya rechaz√≥ la petici√≥n de los gemelos Winklevoss de crear un ETF de este tipo el pasado marzo mientras advirti√≥ a las celebridades y famosos sobre la ilegalidad de respaldar o promocionar emisiones de criptodivisas. A comienzos de la semana pasada esta agencia fren√≥ la cotizaci√≥n de Crypto Co, una consultora californiana cuyos t√≠tulos han subido un 2.700% en s√≥lo un mes, alegando una posible manipulaci√≥n de los precios. A la euforia y posterior man√≠a, le siguen otros pasos, todav√≠a por materializarse, como son la recogida de beneficios por parte de los inversores m√°s √°vidos antes de que se desate la oleada final de p√°nico. De ah√≠ que √ļltimamente los reguladores insistan cada vez m√°s en la extrema cautela que deben tener los participantes en estos mercados dada la elevada posibilidad de perder toda su inversi√≥n.

Desde ING, su economista Teunis Brosens, quien no esconde su entusiasmo por la tecnolog√≠a blockchain, se suma a la multitud de analistas que observan las caracter√≠sticas de una burbuja especulativa. Comenzando por “el concepto de un activo que es nuevo, revolucionario, casi m√°gico, dif√≠cil de entender, pero que de todos modos tiene una proyecci√≥n enorme de cara al futuro” y destacando a aquellos defensores que insisten en que “esta vez ser√° diferente”, reitera. Si esta ser√° o no la excepci√≥n que marque la regla todav√≠a est√° por ver pero los s√≠ntomas que imitan una burbuja especulativas son a d√≠a de hoy severos.

Goldman y su mesa de criptomonedas

Goldman Sachs prepara una nueva mesa de inversi√≥n centrada en divisas digitales, seg√ļn adelant√≥ la semana pasada¬†Bloomberg. Este nuevo negocio estar√≠a listo para comenzar a operar a finales de junio pero la compa√Ī√≠a todav√≠a est√° tratando de resolver algunos asuntos relacionados con la seguridad as√≠ como la custodia de este tipo de activos.

El banco liderado por Lloyd Blankfein se perfila como la primera gran entidad de Wall Street en tomar parte activa en este mercado, que acapara la atención de muchos inversores pero despierta la cautela de instituciones financieras. Planea dar acceso a algunos de sus clientes a los futuros de Bitcoin ofrecidos desde hace solo unos días por la CME y la CBOE. Otras entidades, como Citigroup o Bank of America, siguen sopesando si dará acceso a este tipo de activos.

Fuente: eleconomista.es

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